música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

THE PAINS OF BEING PURE AT HEART

The pains of being pure at heart

Slumberland, 2009

 

Texto: Ángel Muñoz

 

Mal que nos pese al resto del mundo, en esto del rock and roll, a nivel mundial sólo hay dos potencias que de verdad marcan tendencias y hacen girar el rumbo de la escena a nivel global y de la historia musical, como si fueran el Madrid o el Barça en nuestra liga: USA y UK, el resto, orgullosos de ello y contando con grandísimas bandas en nuestro haber, iríamos algo a rebufo, en una suerte de UEFA musical. Y dentro de estas dos superpotencias, siempre ha habido puntos calientes de creación, territorios geográfico – sonoros que por sí mismos son capaces de parir hijos que rebasen el límite de su etiqueta patria para poner una ciudad o incluso un barrio a la cabeza del pelotón, generar un sonido, crear todo un movimiento, provocar un terremoto, remozar una escena. Londres, Escocia, Leeds, Bristol, Manchester, Seattle… y por supuesto New York.

 

Agotada la década guitarrera de la ciudad de los rascacielos, enterrados los Strokes y cerrado el CBGB tocaba pasar página, y si en algo es especialista la espontánea la escena musical neoyorquina es en reinventarse. Con unos Yeah Yeah Yeahs más desenchufados que nunca, y entregando su mejor trabajo, y unos Kills bajando watios, aparecen en un tímido debut, con pasito pequeño pero firme, sin los a menudo vacíos fuegos de artificio de la prensa especializada encumbrando al becerro de oro, pero con el reconocimiento unánime de quienes los escuchan, estos cuatro chicos, The Pains Of Being Pure At Heart, con la pequeña joya musical de su disco homónimo de debut.

 

Jóvenes, muy jóvenes, y puros, románticos. No pudieron ver a Los Ramones pero son sus deudores, poco más que gateaban cuando Dios tomaba el sol con los Vaselines y Kurt Cobain se declaraba su fan, pero beben de la historia musical de cada una de las calles en las que han crecido, son la nueva cantera, la bandera a seguir. Encauzan de manera magistral toda la rabia adolescente, todos los sentimientos de esa terrible y maravillosa edad, felicidad, no future, amor, soledad, incomprensión. No inventan nada, pero deslumbran con lo que hacen, un cóctel fresco que hace que vuelvas a creer en el Rock and Roll, en su más pura esencia, en cómo empezó todo, y cómo debería de ser. Divertido, rápido. Distorsiones guitarreras y bases rítmicas aceleradas.

 

Tienen todas las papeletas para convertirse en el relevo generacional ya mencionado. Jóvenes, universitarios, cultos y leídos. Han firmado diez canciones casi perfectas en su debut. “Young Adult Friction” es una auténtica maravilla, casi un himno. El manual de cómo hacer una canción perfecta de pop. Luminosa y fresca, tiene toda la alegría adolescente con ese poso de tristeza que deja un atardecer después de la tormenta, preciosos los coros con la voz de la exótica Peggy Wang. El single “This Love is Fucking Right” deslumbra con la maestría de estos recién llegados manejando los postulados clásicos del pop. Twee y shoegaze, los muros de sonido que imprimen en “Contender”, el corte que abre el disco son dignos de los mejores My Bloody Valentine. “Come Saturday” es puro rock universitario y juvenil, guitarras rápidas como tiros, una base rítmica brutal y coros suaves, la ilusión del chaval esperando su momento.

 

Una maravilla. La primera sorpresa verdadera del 2009. Espero que lleguen para quedarse, de momento han llegado poquito a poco, derrochando calidad. Tienen talento de sobra para abanderar toda una nueva generación. Esperemos que su reinado sea duradero. ¡NY brilla de nuevo!

 

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com