música          cine          libros y comics          hemeroteca          contraportada
     mundodisco     en vivo     reportajes     agenda

ALELA DIANE

Madrid, Café Berlin

26 de julio

 

 

 

Texto: Asier R.

Fotos: www.aleladiane.com

 

Menos de un año después, Alela Diane se presentaba en nuestra ciudad aunque con una propuesta bastante diferente, en un entorno diferente y con una climatología diferente también.

 

Expliquemos el caso. En lugar de acompañarse por su recientemente nombrada banda, Wild Divine, su única compañera era una guitarra. Nos esperaba, entonces, un concierto eminentemente acústico. El escenario elegido, si bien más pequeño, conectaba con el teatro Lara del pasado octubre en ser una sala que facilitaba la conexión entre público y artista, al ser un entorno bastante íntimo. Por último, esta vez nos refugiábamos en la sala para evitar la torridez de julio en lugar de los frescores otoñales aunque lo cierto es que el día no era muy propio de julio.

 

Esta vez también nos encontramos con una Alela Diane que basó toda la actuación en su voz y corrió el riego de presentar canciones de lo que será su nueva grabación en estudio y de las cuales, no sabemos si llevarán el mismo formato acústico. Así, con una puesta en escena inexistente y con mucho estatismo, nos dejamos llevar por la interpretación de los temas en un formato tan diferente, sobre todo en los temas de su último álbum, “Alela Diane & Wild Divine”.

 

Y el resultado de todo ello en mi caso fue irregular, muy pendiente de que las canciones que interpretaba fuesen de tu gusto o no. Así, estrellas de su cancionero como “Eliah”, “Tired Feet”, “Oh!, My Mama” o “The Wind” contrastaron con los temas nuevos o temas como “Every Path” en los que no suena tan emocionante o el poder de su voz no es suficiente para trascender la propia composición, como lo es en otros temas de su repertorio.

 

Al final, echando mano de los recursos del gospel, Alela Diane se despidió con “Lady Divine”, intentando que el micrófono no interviniese entre ella y el público para conseguir una conexión más directa y sentida.

 

En resumen, no fue un mal concierto, ni mucho menos, pero es curioso como a veces, en escenarios relativamente más grandes, se puede conseguir un grado de conexión con el artista (hablo del concierto del Teatro Lara ya mencionado) mayor que en apuestas que a priori podrían llegar a suponer un acercamiento más grande. Un concierto dependiente del gusto personal por su discografía, siendo esto a la vez el aliciente y el problema en según qué casos ya que la sola voz de Alela no consiguió salvar siempre los supuestos baches del repertorio.

 

 

Derechos Reservados Octubre 2005 © www.plataforma21.com e-mail: contacto@plataforma21.com